MY PRAYER FOR OLD AGE es un post de XUP, una blogger canadiense que me encanta y que muy amablemente me ha autorizado a publicarlo en español.
PLEGARIA PARA LA VEJEZ
1. Que conserve mis facultades y la salud para poder disfrutar de una vejez plena.
2. Que me esfuerce por mantenerme en forma para no tener que pasar la mayor parte de mis años dorados en la sala de espera/quirófano de un médico.
3. Que nunca me enamore tanto de mis medicamentos y achaques variados como para no hacer nada que contribuya a disminuir mi dependencia de ellos y en su lugar, me pase la mayor parte del día ennumerándoselos a cualquiera que tenga la paciencia de sentarse a escucharme.
4. Que nunca llegue al punto de creer que lo sé todo y me resista a aprender algo nuevo.
5. Que nunca dé por sentado que todo lo nuevo es malo y todo lo antiguo es mucho, mucho mejor.
6. Que siga siempre estando al día en acontecimientos de la actualidad, tecnología, tendencias e ideas para tener algo de qué hablar con los demás que no guarde relación alguna con los viejos tiempos y para saber cómo usar mi tarjeta de débito antes de encontrarme en la caja del súper con una cola de 12 personas detrás.
7. Que mantenga el propósito de pasar un rato con gente más joven, mucho más joven, mucho, mucho más joven y sepa escuchar lo que tienen que decir
8. Que lea otra cosa además de los periódicos y los mismos cinco libros de los que he disfrutado toda la vida y que de vez en cuando vea una película o un programa de TV que difiera de las películas o programas de TV que veo habitualmente.
9. Que mantenga abierta la mente y la aceptación de las cosas aunque de entrada me escandalicen.
10. Que siga probando cosas nuevas aunque al principio me parezcan raras.
11. Que siga poniéndome retos todos los días aunque en el fondo prefiera quedarme sentada en el sofá viendo la tele.
12. Que nunca, jamás, JAMÁS, lo "cómodo" sea el único criterio que use a la hora de elegir mi ropa.
13.Que nunca me corte el pelo "como un hombre" sólo porque resulta más fácil de peinar.
14. Que nunca de por sentado que sólo por ser mayor, tengo derecho al respeto, deferencia, atención y descuentos en todo. En lugar de ello, que haga todo lo que pueda para ganarme ese respeto, deferencia y atención de los demás al tiempo que aprovecho todos los descuentos que me ofrecen.
15. Que permita ser adultos a mis hijos adultos y a mis nietos y que no los cuestione y juzgue constantemente ni les suelte opiniones no solicitadas sobre todas sus actividades y las elecciones que hacen en su vida.
16. Que le permita a mis hijos recordar cosas que yo, por algún motivo, no recuerdo de la misma forma.
17. Que recuerde mostrar mi sentido del humor, incluso por encima de mi irritación innata, intentando establecer la distinción entre ser ocurrente o estar simplemente repitiendo las mismas y manidas tonterías que hacían reír a la gente hace 30 años.
18. Que no debo apartar a mis amigos y a otra gente de mi vida porque no hacen las cosas como yo creo que deben hacerlas.
19. Que pida ayuda a mi familia o amigos si la necesito y no dé por sentado que tendrían que saber automáticamente cuando lo paso mal criticándolos después porque no están ahí cuando los necesito.
20. Que dedique un rato cada mes a mirarme en el espejo mientras como para asegurarme de que sigo capaz de hacerlo sin darle asco a todo el mundo.
21. Que siga esforzándome en tener un aspecto cuidado, aseado y atractivo y sacar el máximo partido a lo que la naturaleza y el tiempo me ha otorgado.
22. Que contribuya a que quererme sea fácil para mi familia y que deseen pasar un rato conmigo en lugar de sentir que tienen que hacerlo porque se sienten culpables.
23. Que me traslade a una residencia de ancianos o me organice en ese sentido mucho antes de que mi familia se empiece a preocupar por mí y tenga que vigilarme a diario.
24. Que siga riéndome a menudo y disfrutando de la vida.
25. Que abra las ventanas todos los días para que entre el aire fresco y salga el olor a viejo.
lunes, 6 de septiembre de 2010
PLEGARIA PARA LA VEJEZ
miércoles, 1 de septiembre de 2010
HISTORIAS DE LAVAPIÉS
En Lavapiés hay un personaje que no conozco físicamente, ni sé exactamente en qué calle o edificio vive, pero cuyo nombre tengo clarísimo: se llama Carlos y es sin duda el tipo más popular del barrio.
Abres un ojo a las 7.30 de la mañana y oyes una voz de mujer que grita ¡CARLOOOOOOOOOOS! Alargando y cargando de intensidad la sílaba final emulando el "grito de Tarzán". Pausa. Y otra vez la misma voz ¡CARLOOOOOOOOOS! Una, dos, tres veces. (Me entran ganas de asomarme y gritar ¡NO ESTAAAAAAA!!!! - pero me contengo ).
A media mañana otra vez, hombre, mujer o niño al grito de: ¡CARLOOOOOOS! y nuevamente se repite la misma rutina. Pausa y replay un par de veces por si las moscas.
Y así por la tarde.
Y por la noche.
Y tres o cuatro veces seguidas.
Hombres, mujeres y niños que buscan a Carlos desesperadamente.
Menos mal que al parecer el susodicho se acuesta relativamente temprano - después de las 11 ya lo dan por perdido o dejan de buscarlo y queda de él únicamente una pintada verde fosforescente que alguien le dedicó en el muro del estanco y que dice: CARLOS JE T'AIME (presumo que se trata del mismo Carlos).
Podría tratarse de un "camello" - sería muy fuerte que lo llamaran los niños, (aunque peores cosas se han visto) pero carece de lógica. A la policía le bastaría con pararse en una esquina y gritar ¡CAAARLOOOOOOOOOOS! para engañarlo.
Podría tratarse de alguien sin portero automático. No. Los gritos no se producen frente a un edificio concreto, sino que son emitidos desde diferentes calles y esquinas.
Lo curioso es que el tal Carlos o es muy silencoso (¿será inglés? recordando el post de Candela) o es mudo. O sordo. O las tres cosas. Jamás contesta. No se oye voz alguna que responda al grito de guerra.
¿Será que simplemente se materializa acudiendo a la llamada? A lo mejor, pero tendría que tener el don de la ubiquidad, porque lo llaman desde sitios diferentes.
A lo mejor Carlos está desaparecido. O no existe. ¿Seguirán buscándolo eternamente? ¿Y si un día me lo cruzo por la calle, cómo lo reconoceré? ¿Seré capaz de aconsejarle que se compre un audífono o un móvil o un busca?
Este verano estuvieron unos días mis nietos en casa y la pequeña Zoe se acercó a mi compañero (que también se llama Carlos y que por cierto está harto de los chistes que le hago al respecto) después de oirse tres ¡¡CAAARLOOOOS!! consecutivos le dijo muy formalita: "Cadlos, te llaman".
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lunes, 30 de agosto de 2010
ANGLO-AMERICAN WOMEN WRITERS
I am absolutely thrilled with the fact that Gloria (La Letra Escarlata) accepted to teach this workshop for us in FaceToFace.
Ha sido para mí un auténtico honor que Gloria aceptara amablemente impartir este workshop en inglés para FaceToFace. Además de ser el primer taller que ofrecemos centrado exclusivamente en mujeres escritoras (¡ya iba siendo hora!) el hecho de que sea ella quien lo dirige me resulta doblemente grato. Inspirada y rigurosa, las clases prometen ser divertidas y enriquecedoras.
Si estáis en Madrid y tenéis un nivel intermedio-alto o avanzado de inglés, apuntaros. No os lo podéis perder.
Las clases darán comienzo el 4 de septiembre, (sábados por la mañana de 10.30 a 12.00 hs) en Lavapiés.
Más información : www.literaturefacetoface.blogspot.com
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domingo, 29 de agosto de 2010
SWEDEN REVISITED - RETORNO A SUECIA
"Jag lät alla mina maskrosor finnas
fast jag vet att dom kallas ogräs och bör rotas ut.
Men det är så skönt att sitta och minnas
små solar i gräset när sommarn är slut,
för hela året drömde jag
om vår korta sommar drömde jag"
(estrofa de una canción sueca de) Carl Anton Axelson
Traducción aproximada :
He permitido que florezca el diente de león
sé que dicen que es una mala hierba y tendría que arrancarlo
Pero es tan bonito el sentarse y recordar
los pequeños soles en el césped una vez que el verano ha terminado.
Durante todo el año sueño yo
con nuestro corto verano sueño yo...
Cuando mis hijas eran pequeñas íbamos a Suecia en verano. Pasábamos primero unos días con su abuela paterna (Farmor) en Estocolmo y luego nos instalábamos en "la casita de la isla".
El barco salía del centro mismo de Estocolmo y tardaba casi cuatro horas en cubrir el trayecto hasta Tyvö ("nuestra" isla). Navegaba por el archipiélago, atracando en unas islas y otras para subir o bajar pasajeros. Las niñas correteaban por la cubierta cantando "Nu är det Jul igen," (otra vez es Navidad) que era la única canción en sueco que se sabían y devoraban docenas de kötbullar que servían a bordo.
El barco nos dejaba en el puente norte y desde allí había que atravesar toda la isla a pie para llegar al muelle sur. Las niñas iban delante, sin apartarse mucho del sendero bordeado de pinos y abedules, cinco enanitas en fila india hasta que se divisaba el claro donde estaba la primera casita de "nuestro pueblo," tres cabañas de madera frente al mar. Después de tomar posesión de la casa y las camas que "se habían pedido" desde Madrid - la de al lado de la ventana, la cama grande - corrían al muelle desde donde se abría el horizonte al Báltico y le echaban algo de comer a la pareja de cisnes que volvía año tras año, presumiendo de nuevos patitos feos. Por las mañanas salían al bosque con una cesta cada una a juntar grosellas, arándanos y frambuesas que luego tomaban con el desayuno.
Las mayores se encargaban de ir hasta la bomba con un cubo para traer agua dulce mientras las pequeñas buscaban trolls en los troncos de los árboles o debajo de las enormes piedras cubiertas de musgo. Pescaban, exploraban y si el Báltico lo permitía, se bañaban (la foto de abajo fue tomada el verano más caluroso que había tenido Suecia en no sé cuántos años)
Para comprar comida, íbamos en lancha a otra isla más grande donde había un supermercado que vendía todo lo imaginable: alimentos, botas de goma, pintura, chalecos salvavidas, libros, etc. (De todo, claro está, menos bebidas alcohólicas, que en Suecia se venden solamente en los Systembolaget, establecimientos especialmente autorizados - para comprar una botella de vino había que ir prácticamente hasta Finlandia). Como en la lancha no cabíamos todos, iban por turno las dos que mejor se habían comportado cada semana y traían una sorpresa para las que se quedaban. Así se hicieron con una colección de objetos variopintos (redes para cazar mariposas, binoculares, prensas de hojas, etc) que dejábamos en la isla cuando nos volvíamos a Madrid para que redescubrieran al año siguiente.
En Estocolmo ciudad, se quedaban boquiabiertas con los grupos que tocaban música DENTRO y fuera de las tiendas, con un juego de ajedrez gigantesco instalado en plena calle, con la policía parando el tráfico para que cruzara la calle una bandada de patos, con los parques infantiles de los grandes almacenes donde los niños juegan mientras los padres hacen la compra (al estilo de las bolas que hay a la entrada de Ikea), etc. Coincidimos un año con la primera celebración del Orgullo Gay en Estocolmo y se pusieron como locas persiguiendo unos globos rosas (condones gigantescos) que intentaban pillar para traerse a casa.
Dejamos de ir cuando las niñas se hicieron mayores - preferían viajar con sus amigas. Nos trasladamos a vivir a otro continente. Se acabaron los viajes a Suecia.
Este verano, mis dos hijas mayores han decidido visitar la bellísima ciudad de Estocolmo en sus vacaciones. Casi veinte años después, van a reencontrarse con los olores y los colores de un retazo de su niñez. .
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viernes, 25 de junio de 2010
EL APEADERO
Hace treinta y tantos años cuando empezaba el buen tiempo, yo cruzaba esas vías prácticamente todos los días. Vivía en una casa en la montaña a un paso de allí y bajaba a la playa con mi dos hijas mayores, que tenían entonces dos años y medio y tres meses respectivamente.
Para llegar a la playa debía cruzar la carretera (no había puente pero tenía un semáforo) y luego atravesar las vías. No había en esos tiempos ni túnel subterráneo, ni barreras, ni luces, ni paso a nivel, ni ná de ná. Se cruzaba por unos tablones de madera colocados entre las vías al final del andén, una especie de paso de peatones.
Echaba el freno al cochecito con la pequeña (4 meses), dejándola entre los matorrales bajo un árbol y cruzaba, mirando cien veces a izquierda y derecha, llevando de la mano a Liv, la mayor (3 años). La sentaba en un solitario banco de madera que había en el andén de enfrente. Era una niña muy obediente y se quedaba allí sin pestañear mientras yo volvía a cruzar para recoger a Pia, la bebita.
Cogía entonces el cochecito con una mano y alzaba a la pequeña con el otro brazo, repitiendo la operación, mirando a izquierda y derecha y cruzando con el corazón encogido.
Esta fórmula se me antojaba la más segura, ya que cruzar con las dos juntas conllevaba el riesgo de que se atascase una rueda del cochecito en la vía o que, si ocurría lo peor y aparecía el tren, nos pillara a todas.
Pasábamos la mañana en la playa que entonces estaba prácticamente desierta los días de semana, disfrutando del sol y del mar hasta que llegaba en tren desde el centro su padre, que salía de trabajar a las tres de la tarde (¡qué tiempos privilegiados aquellos y qué impagable regalo tienen las ciudades con mar!) y después de un chapuzón, nos encaminábamos de regreso a casa. Cruzar las vías a la vuelta era más fácil, cada uno llevaba una niña y cruzábamos por separado.
Tanta inquietud debía producirme la "logística apeadero" que mucho tiempo después escribí un cuento sobre un pasajero que moría atropellado por el tren en ese mismo punto. La noche de San Juan me lo recordó, aunque la realidad ha superado, como lo hace siempre, a la ficción.
Hoy en día el apeadero cuenta con un túnel, megafonía, los andenes están elevados...
¿Inconciencia, temeridad? No se trata sólo del sentido de invulnerabilidad que sentimos cuando somos jóvenes (echadle un ojo a este vídeo de TVE): http://www.rtve.es/television/20100302/se-juegan-vias/321601.shtml
¿qué será lo que nos hace actuar sin medir el peligro, como si fuéramos inmortales?
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Labels: apeadero, Castelldefels, cruzando la vía
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sábado, 19 de junio de 2010
HASTA SIEMPRE SARAMAGO
He sentido muchísimo la muerte de Saramago. Sé que muere a una edad respetable.
Mis motivos son mucho más egoístas. Lo siento porque ya no podré esperar la salida de su próximo libro y porque ya no escucharé sus opiniones siempre críticas y atinadas. ("Los gobernantes hoy son los comisarios políticos de multinacionales y bancos").
Van despareciendo los grandes hombres y mujeres del paisaje de mi vida sin que vislumbre sustitutos.
Tengo la sensación de que el mundo se va vaciando de GENTE que es difícilmente reemplazable en estos tiempos en los que reina, incontestable, la banalidad.
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Labels: José Saramago
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domingo, 6 de junio de 2010
BAJO MÍNIMOS
Tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor...
En ocasiones puede fallar una u otra - pero si fallan las tres a la vez - malo.
Llevo semanas bajo mínimos. Sin ganas de nada, el ánimo por los suelos sin poder centrarme en nada. Mientras tanto, el mundo sigue andando, ha muerto Denis Hopper, se congelan las pensiones, se bajan sueldos, se reúne el Club Bildeberg en Sitges, los sindicatos y empresarios sin llegar a un acuerdo y los políticos incapaces de ofrecer soluciones creativas.
Hoy he entrado en el blog de Farala y me he enterado de que ha muerto su mami.
He vuelto a la realidad, a la vida, que es la vida y es la muerte y es el cariño de la gente que queremos y nos quiere.
Los afectos y desafectos. Después de todo, de eso se trata todo esto, ¿o no?
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PATSY SCOTT
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Labels: afectos, personal, vida
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